[quads id=5]

El futuro del transporte urbano es la moto eléctrica.

El futuro del transporte urbano es la moto eléctrica.

El futuro del transporte urbano es la moto eléctrica.

El deficiente Transporte público de nuestras ciudades, la escasez de estacionamiento y su precio y la necesidad de desplazarse con rapidez y en cualquier momento han provocado un aumento de la demanda de vehículos de movilidad personal eléctricos, cómo patinetes y bicicletas eléctricas, pero sus limitaciones de autonomía y velocidad los hacen perfectos para desplazarse de casa al trabajo por ejemplo pero no para moverse durante la jornada por una ciudad de cierto tamaño, aquí es dónde entran las motos eléctricas.

Normalmente desde Europa y Estados Unidos exportamos nuestras soluciones a Asia y África, pero en este caso parece que va a ser a la inversa, el futuro del transporte urbano pasa por sustituir nuestros coches por vehículos urbanos de menor tamaño, cosa que ya es habitual en países como India, China y Tailandia.

Esperando que al menos esta invasión sea de manera más ordenada que en algunas urbes asiáticas o africanas, la suerte está echada, ya que las eliminación de los motores térmicos, el aumento de población de las ciudades o un transporte público que sin ayudas es solo para ricos, hacen que las soluciones a corte plazo sean pocas y que se reduzcan a vehículos eléctricos de uno a cuatro pasajeros, de pequeño tamaño y coste pero con autonomías mayores de las que nos ofrecen las opciones de movilidad personal de pequeño formato.

Personalmente también creo que una moto o triciclo eléctrico ofrece una mayor seguridad y protección que un patinete o bici eléctrica, ya que frenan mejor, en caso de necesidad pueden acelerar para esquivar un peligro, tienen un radio de acción mayor y a pesar de tener un precio superior, no es comparable al de un coche.

Con esta nueva movilidad deben crearse una serie de soluciones cómo el moto sharing de calidad, una mayor red de carga, talleres especializados de mecánica rápida, seguros específicos y una multiplicación de la oferta de plazas de parking tanto al aire libre cómo bajo cubierto.

La movilidad urbana del futuro se está definiendo, ahora deben ser nuestros políticos los que ayuden a que esta sea una realidad en pocos años y que nuestras ciudad se limpien de contaminación y sean un sitio más saludable dónde vivir.