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Las ZBE de Madrid y Barcelona no cumplen sus objetivos

Las ZBE de Madrid y Barcelona no cumplen sus objetivos

El 70% de los habitantes Barcelona y Madrid se desplaza igual que antes de las zonas de bajas emisiones
Según un estudio del RACC y Zurich Seguros

Siete de cada 10 ciudadanos en Madrid y Barcelona -el 65% y el 75%, respectivamente- conservan sus hábitos de movilidad desde la entrada en vigor de las zonas de bajas emisiones en esos entornos urbanos.

Así se desprende de sendos estudios sobre el impacto y la aceptación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en Madrid y Barcelona y su área metropolitana, elaborados por el RACC y Zurich Seguros.

Las zonas de bajas emisiones (ZBE) son espacios delimitados por la administración pública donde se aplican restricciones de acceso, circulación y estacionamiento de los vehículos motorizados, según la clasificación de etiquetas medioambientales de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Su propósito es reducir las emisiones de efecto invernadero y de gases y partículas contaminantes de los vehículos a motor con combustible fósil. Solo 17 de los 149 municipios españoles de más de 50.000 habitantes o de territorios insulares tienen implantadas actualmente ZBE, algo obligatorio desde el pasado 1 de enero por la Ley de Cambio Climático y Transición Energética.

Los estudios del RACC y Zurich Seguros se basan en encuesta en línea realizada a 1.006 personas residentes en Madrid, Barcelona y sus respectivas áreas metropolitanas.

La conclusión principal es que las ZBE no tienen un efecto directo sobre el reparto modal de la movilidad, es decir, que madrileños y barceloneses apenas han variado su manera de moverse, sea a pie, en bicicleta, en patinete, en autobús, en metro, en moto o en coche.

No obstante, un 12% de las personas encuestadas afirma haber cambiado su manera de desplazarse en Madrid y un 9,1% en Barcelona.

Además, el 65% de los madrileños y el 75% de los barceloneses encuestados considera que las zonas de bajas emisiones no han afectado su movilidad habitual, con porcentajes más elevados en los residentes de las áreas metropolitanas.

EL 80% RECHAZA LA GESTIÓN

Algo más de la mitad (el 55% en Madrid y el 51% en Barcelona) está de acuerdo con la implantación de las ZBE, pero el 80% en ambos casos desaprueba su gestión.

Solo un 9,2% de los madrileños que habitualmente cogían el coche antes de la ZBE han cambiado su manera de desplazarse, así como un 10,5% de los barceloneses. Pero un 8,8% de los ciudadanos de Madrid que no lo hacían ahora sí viaja en automóvil (un 2,5% de los de Barcelona).

De quienes iban en coche y moto, solo un 7% ha cambiado al transporte público en Madrid y un 8% en Barcelona.

Un 13% de los usuarios de coche o moto en Madrid ha comprado un vehículo nuevo por la puesta en marcha de las diferentes ZBE, porcentaje que sube a un 16% entre los de Barcelona. La mitad de ellos ha adquirido vehículos con etiqueta ECO.

Y cerca de la mitad de las personas consultadas (el 50% en Madrid y el 55% en Barcelona) rechazan que aumenten las restricciones de circulación a los vehículos con etiqueta B.

Sobre el efecto de las ZBE en el tráfico, un 46% de los madrileños y un 33% de los barceloneses señalan que reducen los atascos.

Con todo, el RACC y Zurich Seguros recomiendan a las administraciones que unifiquen criterios y trabajen de manera coordinada, conciencien a la población, inviertan más en movilidad sostenible y proporcionen más ayudas a las personas afectadas por las ZBE.