[quads id=5]

Llantas desinfladas: Cuándo cambiar un neumático

Llantas desinfladas: Cuándo cambiar un neumático

En la vida de cada conductor llega el momento en el que tiene que comprar neumáticos nuevos, según los fabricantes, esto tiende a ser cada 6 años, más allá del kilometraje. Afortunadamente el mismo neumático nos da la pista de si necesita un reemplazo o no, en el estado de su banda de rodadura, gracias al “testigo de desgaste”. Sin embargo, este no es el único indicador al que tenemos que prestar atención al momento de determinar si es más seguro pasar a neumáticos nuevos.

Uno de los signos más claros para cambiar los neumáticos es cuando estos comienzan a desinflarse, por supuesto pueden solo necesitar inflarlos con el compresor de aire. No obstante, cuando los neumáticos se desinflan con frecuencia, esto puede ser una señal de que es hora de cambiarlos en lugar de seguir inflándose, especialmente si sueles hacer viajes largos, o llevas entre cuatro y seis años con estos.

Detecta a tiempo un neumático desinflado

Incluso para un conductor experimentado, los primeros momentos en los que un neumático empieza a desinflarse lentamente pueden pasar desapercibidos. Ya sea que haya solo que inflarlos, o requieran un cambio total, la detección temprana de esto es vital para evitar riesgos, por lo que se debe actuar inmediatamente sobre ello una vez percibido. Hay algunas señales que pueden indicar que los neumáticos se están desinflando, por lo que debes tomar en cuenta los siguientes factores al momento de tomar el volante:

  1. Verifica la presión de los neumáticos: La mejor manera de saber si tus neumáticos se están desinflando es verificar regularmente la presión de los neumáticos con un medidor de presión, de tener uno, lo mejor es revisarlo junto a los frenos antes de salir de casa. Si notas que la presión de los neumáticos es más baja de lo que debería ser, es posible que los neumáticos se están desinflando.
  2. Complicación al manejar: Si no se cuenta con un medidor de presión también hay otros signos que pueden indicar la pérdida de presión en el neumático. Cuando los neumáticos están desinflados, el manejo del vehículo se vuelve más difícil y puede sentirse más pesado en las curvas. Además, los neumáticos pueden parecer más blandos de lo normal y pueden hacer ruido al girar.
  3. Desgaste desigual de los neumáticos: En ocasiones los neumáticos se desinflan de forma tan gradual que no presentan señales aparentes, pero si han rodado un tiempo así, estos pueden desgastarse de manera desigual, al punto de ser evidente en la apariencia del dibujo de la banda de rodadura.

El proceso de desinfle de un neumático muy pocas veces es dramático, por lo que son mayores los chances de pasarlo por alto y terminar sufriendo un accidente. Entre las prácticas recomendadas por ello está siempre revisar los neumáticos, pues al ser el primer contacto de tu vehículo con la carretera, son los que tienen mayor exposición a riesgos y daños.

Si los neumáticos están desgastados o desinflados, tienen menos contacto con la superficie de la carretera, lo que significa que hay menos agarre y estabilidad al conducir, especialmente si está lloviendo. Esto puede aumentar la distancia de frenado y hacer que el vehículo sea más difícil de controlar. Sin contar que aumentan las posibilidades de sufrir un reventón del neumático, evento que puede ser realmente trágico.

¿Qué al hacer con un neumático desinflado?

La respuesta más lógica a esta pregunta es inflarlos, pero pueden haber diferentes consideraciones a tomar en cuenta en este tipo de situaciones. Por ejemplo, en el mismo proceso de inflarlo debes tener la medida exacta de presión que requieren tus neumáticos, que se evalúa en consideración del peso del vehículo, y que los carros suelen indicar a través de una tabla. Aunque no siempre basta solo con inflarlos, pues la causa del desinfle puede requerir tomar otras medidas.

  1. Inflar el neumático: Si el neumático sólo está ligeramente desinflado, puedes intentar inflarlo con un compresor de aire o una bomba de neumáticos. Verifica la presión recomendada en el manual del propietario del vehículo y asegúrate de inflar el neumático hasta la presión adecuada. Si el neumático se desinfla rápidamente después de inflarlo, es probable que tenga un pinchazo o un problema de fuga de aire.
  2. Reparar el pinchazo: De presentar un pinchazo, puedes intentar repararlo con un kit de reparación de pinchazos. Este kit incluye una herramienta para quitar el objeto que causó el pinchazo, una aguja para aplicar un tapón de goma o parche en el agujero y un sellador para ayudar a sellar el pinchazo. De no poseer uno o estar en plena carretera, es mejor dejar el objeto que se introdujo al neumático allí, hasta llegar a un taller. Sin embargo, ten en cuenta que la reparación de un pinchazo solo es una solución temporal y no se recomienda para daños mayores en la banda de rodadura o en los flancos del neumático.
  3. Reemplazar el neumático: De ser un caso de desinfle por desgaste, es necesario reemplazarlo por uno nuevo. Recuerda que comprar un neumático es un proceso en sí mismo, debes verificar que sea del tamaño y tipo adecuado para tu vehículo, y que tenga la misma capacidad de carga y velocidad que el original.

Es importante verificar regularmente la presión de los neumáticos y examinarlos en busca de daños, cortes, grietas u otros signos de desgaste para evitar problemas. Conducir con neumáticos desgastados o desinflados aumenta significativamente el riesgo de accidentes y puede poner en peligro tu seguridad y la de otros conductores o peatones. Por eso es vital mantener tus neumáticos en buen estado y reemplazarlos cuando sea necesario.