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Probamos el SsangYong Torres 1.5 Turbo 163 CV 4×2 Automático.

Hoy pasa por nuestras manos el SsangYong Torres, el sustituto del Rexton en la gama del constructor Sur Coreano y que representa un enorme salto en cuanto a imagen y calidad respecto a los modelos de la marca de hace unos pocos años, pero que mantiene unos precios muy económicos.

Este Torres atrae miradas por su diseño y se aleja de los diseños un tanto controvertidos de sus predecesores.

Estamos delante de un todo camino de 4,7 metros con imagen de todo terreno y detalles que nos recuerdan a 4×4 de hace unos años, cómo el tirador del portón trasero, que aunque parezca que es batiente, se levanta cómo uno normal.

SsangYong hace muchos años que comercializa sus productos en nuestro mercado y siempre han gozado de una relación precio/producto muy interesante, ahora la marca se está reinventando y en unos meses cambiará de nombre, pasándose a llamar KG, un nombre más sencillo que el actual.

Su imagen frontal está marcada por unas luces delanteras LED de diseño muy compacto, situadas en los extremos de una parrilla delantera marcada por seis secciones verticales, que recuerdan a los inicios de la marca, que comercializaba versiones bajo licencia del famoso Jeep.

Su diseño lateral está marcado por unos musculosos pasos de rueda y los pilares A pintados en color negro brillante y el pilar C de grandes proporciones y de color plateado.

Ese mismo color se aplica a la parte inferior del faldón trasero, y junto a la tapa del maletero asimétrica y con una protuberancia que simula la carcasa protectora de una rueda de repuesto como la que llevan los todoterreno clásicos.

De puertas adentro sorprende la amplia habitabilidad con espacio para cinco ocupantes, en los que los de las plazas posteriores disfrutarán de un acceso muy cómodo gracias a unas puertas muy grandes, y una vez dentro unas generosas cotas.

Los asientos son cómodos y amplios. El volante tiene tanto la parte superior como la inferior achatadas.

La calidad de materiales y acabados es muy destacada. Llama la atención el uso de plásticos acolchados en todas las zonas que están a mano, así como el uso de tela con costuras en contraste para revestir el salpicadero o las molduras de las puertas.

La consola central, el apoyabrazos que separa ambos asientos delanteros y otras zonas están tapizadas en piel con mucho material blando. Hay huecos muy amplios para dejar objetos cotidianos, con dos porta bebidas y zona de carga del teléfono móvil por inducción junto a dos tomas USB muy a mano.

La parte multimedia también se ha impuesto con un cuadro de mandos formado por una pantalla muy horizontal de 12,5″ que ofrece mucha y clara información.

En la zona central del salpicadero, encontramos la pantalla del sistema de audio de 9″ y en la parte inferior otra pantalla de 8″ que en este caso integra los mandos de climatización y, entre otras en las versiones 4×4, el bloqueo de la tracción con reparto equitativo entre ambos ejes.

El maletero es enorme con una capacidad de 599 litros, ampliable plegando los asientos traseros.

A la espera de la llegada en breve de nuevas mecánicas (hibridas y eléctricas 100%) el propulsor probado es un fiable e interesante motor de gasolina 1.5 GDI Turbo de cuatro cilindros con 163 CV de potencia.

Este motor es susceptible de lucir la etiqueta ECO si se realiza la conversión a GLP, que es una opción que la marca ofrece en España con un sobrecoste de 2.750 euros sobre el precio del coche, y asegura una autonomía máxima utilizando ambos combustibles de 1.200 kilómetros.

Este motor es muy suave y tiene una respuesta excelente gracias a que entrega 280 Nm de par entre 1.500 y 4.000 RPM, lo que asegura un buen puñado de caballos desde bajas revoluciones.

El motor se muestra voluntarioso y suave de funcionamiento, algo gastón, ya que la media se situó en 7,9 litros a los 100 kilómetros en trayecto mixto, aunque hay que destacar que en autopista a velocidades legales baja de 6 litros fácilmente, el incremento de consumo viene sobretodo en ciudad o puertos de montaña.

En nuestro caso, la versión probada era la 4×2 con cambio automático, este último de fino funcionamiento, aunque algo lento.

Aunque nuestra unidad de pruebas no era tracción total, ofrece unas cotas que nos permiten adentrarnos en pistas en buen estado. Sus cotas 4×4 son un ángulo de ataque de 18,2 grados, un ángulo de salida de 21,7 grados y un ángulo ventral de 17,6 grados. La altura libre es de 20 cm.

En marcha es un buen compañero de viaje, con un comportamiento sano y seguro en zonas viradas y un gran confort en autopista.

Su suavidad lo hace muy agradable en la ciudad y a pesar de su tamaño, es bastante ágil y maniobrable para aparcar gracias a las ayudas al estacionamiento.

En marcha la asociación entre motor y cambio está conseguida y el par disponible desde bajas vueltas nos permite una conducción dinámica y sin maltratar a los pasajeros. Permite disfrutar al volante y su comportamiento es estable y con unos límites de seguridad elevados.

Valoración Final.

Esta versión está disponible desde 31.000 euros sin contar los descuentos que lo hacen el SUV más económico y con la mejor relación precio/equipamiento del mercado, no tiene fallos importantes y la calidad es destacable, es una gran opción para quienes busquen un coche grande equipado a buen precio.