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Prueba a fondo BMW 218d Active Tourer

Prueba a fondo BMW 218d Active Tourer

BMW ha multiplicado su gama de modelos en los últimos años y sin duda su mejor apuesta ha sido por el segmento de los monovolúmenes, tanto el Active Tourer que nos ocupa, cómo el Grand Tourer de 7 plazas.

La marca bávara busca a quienes necesitan un coche con un habitáculo más espacioso y un maletero más capaz, pero que no quieren un coche largo, por eso este BMW con tan solo 4,34 metros, ofrece incluso más espacio que berlinas o compactos que sobrepasan los 4,5 metros, como un Mercedes Clase C o un Audi A4.

El nuevo BMW Active Tourer, se podría calificar como la versión monovolumen del Serie 1, si bien técnicamente esto no sería correcto, ya que el Serie 2 Active Tourer no comparte plataforma con el Serie 1. Aquí estamos ante un coche nuevo con una plataforma nueva, a diferencia del resto de modelos BMW con tracción delantera y con el motor situado en posición transversal.

Su interior es típicamente monovolumen, similar al de modelos como el Renault Scenic o un Volkswagen Golf Sportvan, con una posición más erguida (No tanto como la del Mercedes clase B) y alta, con una buena visión de la carretera y un mejor aprovechamiento del espacio longitudinal.

Los asientos delanteros como pasa con la mayoría de BMW ofrecen muchas y buenas regulaciones, para conseguir una buena posición al volante y en este caso confort para realizar grandes tiradas sin cansancio.

Lo que está muy bien solucionado es todo lo referido a huecos para dejar objetos, así como la presentación y calidad y tacto de los materiales, casi a la altura de la última generación del BMW Serie 1.

El clásico mando giratorio iDrive situado a la derecha de la palanca de cambios permite manejar fácilmente todas las funciones del sistema multimedia, aunque también es posible controlar los mandos principales desde los botones del volante.

No tiene asientos traseros individuales, como otros monovolúmenes de esta categoría. Pero el habitáculo del Serie 2 Active Tourer es lo amplio que esperas para su tamaño, y la banqueta trasera permite una regulación en longitud unos 13 centímetros.

Eso sí, si pasas de un Serie 1 a un Serie 2 Active Tourer pensando en las necesidades de desplazamiento de cinco personas, mejor busca algo más grande: las plazas traseras están muy bien en altura y espacio para las piernas, pero por anchura no podrás viajar con cinco adultos.

Lo que sí puede llevar el Serie 2 Active Tourer son elementos típicos en monovolúmenes como mesitas o pantallas en las plazas traseras, y también será mucho más cómodo que un Serie 1 de 5 puertas si necesitas llevar sillas infantiles o para colocar en sus asientos a niños, aunque las puertas traseras no abren mucho y tampoco dejan un hueco especialmente amplio.  Opcionalmente existe la posibilidad de que el asiento delantero derecho pueda abatir el respaldo, lo que facilita el transporte de objetos largos.

El maletero tiene una capacidad mínima de 468 litros de capacidad, contando los aproximadamente 70 litros que quedan en un compartimento bajo el piso, y con los asientos traseros en la posición en la que dejan el máximo espacio para las piernas de los pasajeros, si sacrificamos este espacio, tendremos una mayor capacidad de carga.

Al nivel de equipamiento básico, BMW añade en el Serie 2 Active Tourer las versiones Advantage, Sport y Luxury, y el paquete deportivo M Sport (cambian estéticamente los paragolpes, lleva llantas M, asientos deportivos y la suspensión tiene tarados de amortiguación más firmes y con la altura al suelo rebajada 10 mm), y una lista de opciones interminable.

Lo mejor es que ya las versiones básicas tienen un equipamiento muy razonable, con climatizador, retrovisores eléctricos, bluetooth, sensor de lluvia y luces, accionamiento eléctrico para el portón trasero, control de presión de los neumáticos, volante multifunción y llantas de aleación de 16 pulgadas.

A partir de aquí,  se puede configurar el Serie 2 al gusto de cada cual recurriendo a las líneas Advantage (añade detalles funcionales), Sport (suma elementos deportivos) o Luxury (con cuero y detalles que aportan mayor refinamiento), o a la completísima lista de opciones, entre las que encontrarás una versión del equipo multimedia con pantalla de casi 9 pulgadas en vez de la de 6,5 que lleva de serie, o sistema de ayuda a la conducción como el control de velocidad de crucero activo, la base para el sistema de asistente a la conducción en atascos.

 Además de funcionalidades habituales como una toma de corriente de 12 voltios o distintas anillas para ayudar a sujetar la carga, lo mejor es que los respaldos individuales de los asientos pueden abatirse de forma independiente en proporción 40/20/40 de forma muy sencilla incluso a través de unos botones situados en el propio maletero.

En cuanto a motorización , hoy probamos sin duda la mejor opción de la oferta actual, ya que con su potencia nos permite un uso polivalente sin penalizar en ningún punto. El motor es el 2 litros con 4 cilindros ofrece unas buenas prestaciones, con un empuje que permite mover al 218d con agilidad en cualquier situación de uso y por cualquier tipo de carretera.

Además, el cambio de marchas tiene un buen tacto –es más suave que rápido, el sistema start-stop funciona con suficiente rapidez y sin provocar tirones, y para lo que anda, el consumo se mantiene en unos niveles muy bajos.  Los 5,6 l/100 km que nos consumió lo consideramos una buena cifra visto el tamaño y dinamismo del Serie 2 Sport Tourer.

Las prestaciones son bastante destacables, con una velocidad punta de 208 Km/h y pasando de 0 a 100 Km/h en 8,9 segundos.

Este es un BMW un tanto diferente, ya que al ser monovolumen y tracción delantera, su comportamiento es diferente del resto de modelos tradicionales de la marca de la hélice, se parece mucho a algunos Audi, cosa que no es nada malo.

BMW no recurre a suspensiones de tarado especialmente blando, pero aun así consigue que el Serie 2 se muestre confortable, siempre que elijas bien los neumáticos, o sea que no te pases con la monta de llantas.

La carrocería apenas balancea y el coche frena muy bien, así como la dirección es muy dosificable.

En ciudad es un vehiculo cómodo, ágil y que nos da mucha seguridad, con una correcta visibilidad y una facilidad de estacionamiento muy destacable.

En vías rápidas es un auténtico BMW, aplomado. confortable y perfecto para grandes viajes, además disponemos de una gran autonomía, superior a los 1.000 kilómetros.

Valoración Final
Su precio base flirtea con los 30.000 euros, a lo que hay que restar los descuentos del concesionario de turno y sumar las opciones que más nos gusten, no nos parece ninguna locura, habida cuenta de que no está nada lejos del precio de monovolúmenes de marcas generalistas que si bien añaden algo de equipamiento (normalmente superfluo) no van tan bien ni están tan bien realizado. Es una opción muy recomendable como coche familiar sin renunciar a una pizca de deportividad.

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