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Prueba a fondo del Peugeot 5008 HDi 150

Prueba a fondo del Peugeot 5008 HDi 150

Peugeot llegó tarde al segmento de los Monovolumenes Compactos y eso le ha conllevado una cuota de mercado menor que sus primos del Doble Chevron o Renault, pero eso no quiere decir que no sepan fabricar un modelo competitivo y recomendable.

El Peugeot 5008 es uno de los monovolumenes compactos que más se asemejan a un turismo en cuanto a comportamiento, junto con el Seat Altea y el Volkswagen Touran, permiten una conducción más dinámica y sobretodo unos márgenes de seguridad mayores que el resto, la mayoría penalizados por suspensiones blandas y direcciones poco directas. Este modelo, emparentado con el C4 Picasso es al modelo de Citroën lo que un huevo a una castaña, ya que aunque son monovolumenes de 7 plazas, con el mismo espacio interior y la misma modularidad, el saber hacer del modelo del león deja en ridículo un torpe y blandito C4, en cuanto nos ponemos en marcha.

Es un modelo que aunque disfruta de un buen número de aportes tecnológicos, como el Head-Up diplay (proyecta la información del velocímetro en el cristal delantero) entre otras, opta por un diseño más serio y funcional, sin estridencias ni concesiones al diseño.

Gama

Disponible solo en 7 plazas y cuatro tipos de motor, dos gasolina de 120 y 155 caballos y dos diesel de 115 y 150 cv. Hay disponible algunas versiones con cambio automático.

Motor

Este propulsor es sin duda el que mejor encaja con la filosofía familiar del 5008, sin olvidar al gasolina de 155 cv, el diesel es suave, silencioso y parco en consumos, pero algo menos deportivo que su hermano de gasolina.

Este motor HDi es muy polivalente, ya que disponemos de unas prestaciones más que suficientes, ya que baja de 10 segundos en pasar de 0 a 100 Km/h y tiene una punta de 196 Km/h, nada mal.

El consumo es bueno, sin ser el homologado, pero los 5,6 litros en nuestro trayecto habitual no son un mal registro habida cuenta de que se trata de un vehiculo grande (4,52 metros) y no muy ligero (1.650 Kg.)

El cambio ofrece un tacto genial y unos desarrollos bien escogidos.

Interior

Con una habitabilidad elevada y siete plazas, su único pero es el mínimo maletero con las siete plazas ocupadas.

Las plazas delanteras enamoran por confort, espacio y ergonomía, es la segunda unidad del 5008 que pasa por nuestras manos y la verdad es que la sensación de sentirnos como en casa ha vuelto a aparecer y nos gusta. Se nota la vocación de rutero del 5008 con un amplio cofre entre los asientos delanteros y varias guanteras repartidas para ir dejando objetos.

Detrás tres adultos van muy cómodos, cada uno en su plaza individual y con posibilidad de regular en inclinación del respaldo y la posibilidad de desplazar la banqueta para ganar espacio para las piernas.

La tercera fila es justa para quienes no sean niños, ya que hay poca altura de la banqueta.

El maletero con cinco plazas es muy grande, con 579 litros de cubicaje hasta la bandeja, ampliables si plegamos los asientos traseros y aprovechamos hasta el techo.

Comportamiento

Es un vehiculo que ofrece una facilidad de conducción excelente, con una polivalencia poco vista.

En ciudad a pesar de tener una visión trasera mediocre, se mueve con agilidad y es muy maniobrable en los estacionamientos.

Las autopistas permiten sacar la quintaesencia del 5008 con un silencio de marcha elevado, un gran confort y una estabilidad soberbia, es un buen viajante.

En carretera sorprende su aplomo y bondades, apenas inclina en las curvas, la dirección es directa e informativa y permite una conducción dinámica.

Valoración Final

El 5008 es un Monovolumen excelente muy recomendable, sobretodo ahora con sus buenos descuentos, los 28.000 euros de tarifa de esta versión se redondean hasta ser francamente competitivo.

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