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PRUEBA: BMW Z4 sDrive 35i.

PRUEBA: BMW Z4 sDrive 35i.

Uno de los biplaza por excelencia de BMW, el Z4, se distingue ahora con la versión más potente gracias a un propulsor de seis cilindros de lo más vivo y radical. Este biturbo de 306 CV, además, puede ir acompañado con el cambio DKG de doble embrague y siete marchas para tener unas sensaciones realmente inolvidables

PRUEBA: BMW Z4 sDrive 35i

Albert Alsina

Uno de los biplaza por excelencia de BMW, el Z4, se distingue ahora con la versión más potente gracias a un propulsor de seis cilindros de lo más vivo y radical. Este biturbo de 306 CV, además, puede ir acompañado con el cambio DKG de doble embrague y siete marchas para tener unas sensaciones realmente inolvidables

La firma alemana BMW ha vuelto a dar una vuelta de tuerca más a uno de sus biplaza más bonitos y dinámicos. Y es que el Z4 de nueva generación ha dejado guardado en el garaje de los recuerdos la capota de tela para hacer que la belleza intrínseca de este sutil y rutilante automóvil sea aún más exuberante gracias a un techo duro escamoteable (y de funcionamiento automático) que revitaliza aún más su presencia y practicidad de uso diario.

Este cambio en la zaga superior le da un aire potenciado, siguiendo con sus sinuosas curvas del largo capó, las branquias laterales y una harmonía perfecta de las formas del lateral que no dejan indiferente a nadie.

Esta nueva aportación de la firma muniquesa también viene refrendada con ciertos cambios debajo del capó y la carrocería, con una nueva suspensión deportiva de tacto racionalmente deportivo, una ergonomía interna más trabajada y una mecánica impresionante como el que nos ocupa, un tres litros de 306 CV de potencia con doble turbo, de velocidad limitada a 250 km/hora y un cambio sensacional DKG de 7 velocidades con doble embrague.

INTERIOR MEJORADO

Las sensaciones vividas encima de este espectacular roadster son realmente especiales. Tanto si se va con la capota abierta o cerrada, que se puede tener presionando un solo botón durante 20 segundos (con el coche totalmente parado), uno se siente especial dentro de este vehículo. Además, el interior destila calidad por los cuatro costados, deportividad con toques especiales y una envidiable sensación de pilotar un coche netamente deportivo.

El volante, los mandos, la escasa altura entre el asiento y el asfalto… Todos estos detalles hacen que la visión que tenemos desde dentro sea siempre enfocada al dinamismo, intuyendo dónde está el final del larguísimo capó y teniendo una buena visibilidad frontal (gracias a un aumento de la superficie acristalada) pero reducida la posterior. Un valor propio de los roadster típicos y que en esta nueva versión sigue sin renunciar a su idealizada filosofía.

Pese a que este vehículo estaría englobado entre los automóviles que no gozan de una gran habitabilidad interior, se tiene que destacar el buen trabajo realizado en ergonomía, ofreciendo algo más de espacio para las rodillas, y permitiendo guardar ciertas cosas (de volumen contenido) en los múltiples cajones internos, guantera y la zona posterior de los asientos. La posición del conductor, además, es de lo más estirada -sobretodo en la zona de las piernas-, pudiéndose retocar hasta la saciedad gracias a los increíbles ajustes con mandos eléctricos.

EMOCIONES PURAS

La nueva mecánica biturbo de 306 CV a 5.800 rpm y cambio DKG ofrece unas sensaciones tremendamente espectaculares. La combinación motor y cambio es perfecta, ofreciendo una deportividad inusitada y una suavidad de funcionamiento excepcional cuando el conductor lo requiere. Pero cuando se presiona de forma insistente el pedal acelerador la mecánica alemana lanza hacia delante los 1.580 kilos de peso del Z4 con una incontestable firmeza. Su capacidad de par es impresionante, al igual que su aceleración, que sumadas a la rapidez de cambio de marchas del DKG (algo superior que el DSG de VW), hacen que se conduzca con unas estimulantes sensaciones en todo momento.

El sonido que transmite es sensacional, algo metálico y grave a bajas revoluciones. Pero el deleite viene cuando se realizan reducciones en conducción dinámicagracias a unos petardeossensacionales. En estos momentos es cuándo uno vibra con este cambio de marchas, demostrando que es tremendamente efectivo y despeja cualquier duda de su deportividad.

A todo ello, el conductor aún puede definir más como quiere ser su conducción escogiendo entre los tres tipos de gestión electrónica (Normal, Sport y Sport +), desde la más dócil hasta una netamente deportiva que desconecta todos los controles habidos y por haber. Los controles más bien sobrios no dejan libertad para que el conductor libere su pasión y visualice de reojo como se mueve el tren trasero. Eso sí, con la modalidad de “libre albedrío†(denominada Sport +) uno tendrá que echar mano de su mejor técnica de conducción, ya que este Z4 35i dispara la adrenalina de igual manera que desboca sus caballos para hacer que las ruedas posteriores pierdan adherencia sin pensarlo; y generando unos movimientos rápidos y contundentes que muchos deportivos con más solera y cubicaje querrían emanar.

RIGIDEZ Y PRECISIÓN

El comportamiento del chasis es extremadamente rígido, y el conductor recibe toda la información en su cuerpo -y manos a través del menudo volante- con una precisión total. La tracción posterior ayuda mucho al conductor en el momento de realizar movimientos rápidos en cambios de dirección inesperados, eso sí, siempre con el pie presionando ligeramente el acelerador.

La frenada es impresionante, con una mordiente total pero con una dosificación notable. Incluso, puede ayudar al conductor a la hora de rectificar las trayectorias en connivencia con la dirección.

En vías rápidas el aplomo y la rigidez del conjunto hacen que su conducción sea más bien resguardada, pero dónde disfrutaremos de lo lindo del Z4 35i será en carreteras secundarias y puertos de montaña, fruto de su tremenda agilidad y precisión en todos y cada uno de los movimientos.

FICHA TÉCNICA

Ruedas
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Dimensiones de los neumáticos delanteros

225/40 R 18 W

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Dimensiones de los neumáticos traseros

255/35 R 18 W

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Dimensiones de las llantas delanteras

8 J x 18 Aleación ligera

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Dimensiones de las llantas traseras

8,5 J x 18 Aleación ligera

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Motor
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Cilindros/válvulas

6/4

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Cilindrada (cm3)

2.979

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Carrera/diámetro de cilindros (mm)

89,6/84,0

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Potencia máxima en CV a rpm

250 (340)/5.900

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Par máximo régimen (Nm/rpm)

450 (+ 50)/1.300 -5.000

Â
Leistungsgewicht (EU) in kg/PS

4,7

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Peso
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Peso en vacío EU (kg)

1.600

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Peso total admisible (kg)

1.855

Â
Peso admisible a remolcar (kg)

330

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Peso admisible sobre el eje delantero/trasero (kg)

870/1.000

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Prestaciones

Â
Coeficiente aerodinámico (cw)

0,35

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Velocidad máxima (km/h)

250

Â
Aceleración 0-100 km/h (en seg)

4,8

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Aceleración 0-1.000 m (en seg)

23,8

Â
Recuperación 80-120 km/h en 4º/5º marcha

-/-

Â

Consumo

Â
Urbano (1-100 km/h)

12,6

Â
Interurbano (1-100 km/h)

6,9

Â
Mixto (1-100 km/h)

9,0

Â
Emisiones de CO2 (g/km)

210

Â
Capacidad aproximada del depósito (I)

55

Precio: 51.800 euros

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