[quads id=5]

Prueba del Audi S1 Sportback 2.0 TFSI 231 CV quattro

Prueba del Audi S1 Sportback 2.0 TFSI 231 CV quattro

El S1 es algo más que un pequeño GTi es un mini deportivo. Aunque comparte imagen con el resto de A1, este tiene un ADN único, con tracción total (no disponible en el resto de la gama), un chasis deportivo de verdad y un motor 2 litros turbo de 231 caballos que lo convierten en un auténtico misil.

La fisolofía de la marca alemana conlleva la deportividad y la potencia como base de sus productos y por tanto ni el más pequeño de la familia podía prescindir de esta versión S. En el pasado el 1,4 TFSI de 185 caballos era la versión más radical pero en ningún caso podía competir con lo más granado del mercado, aunque ya andaba lo suyo.

Con una imagen más racing, doble tubo de escape y un manta de neumáticos en consonancia con su potencial el S1 es un juguete para niños grandes con ansias de velocidad. La estética de nuestra unidad de pruebas estaba realzada por unos retrovisores cromados y el techo negro.

Interior

Con ligeros cambios respecto a las versiones «normales» de A1, este S1 no se puede considerar un coche amplio, es un urbano con mucha testosterona que con un tamaño cercano a los 4 metros, no se puede pedir más.

El salpicadero tiene un diseño sencillo y trabajado, con la ergonomía marca de la casa y una calidad de materiales soberbia, aunque algo sosa a la vista.

Los asientos delanteros son excelentes, con una sujección de nuestro cuerpo sobresaliente y un confort muy alto, además las múltiples regulaciones nos permiten lograr la posición correcta al volante sin esfuerzo.

Detrás falta algo de espacio para viajar un par de adultos, tanto por altura como por espacio para las piernas, aunque está en la media de los coches del segmento.

El maletero con sus 210 litros es justo, permite llevar algo de equipaje o la compra semanal pero si necesitamos algo más de capacidad de carga, deberemos plegar los asientos traseros.

Motor

Ya conocido en múltiples versiones dentro del grupo, encaja de maravilla en el concepto que se busca en un coche deportivo, respuesta inmediata y sobretodo prestaciones elevadas.

El turbocompresor se encarga de sacar la quintaesencia del motor 2 litros gasolina, desarrollando 231 cv y un 370 Nm a tan solo 1.600 rpm, una cifra elevada para tan bajas revoluciones.

Las prestaciones son brutales con una punta de 250 km/h y 5,9 segundos en pasar de 0 a 100 Km/h.

Va asociado a un cambio manual de 6 relaciones de exquisito funcionamiento.

La tracción total es una enorme ayuda a la hora de exprimir la mecánica ya que toda la potencia se transmite al suelo de forma eficaz sin pérdidas de tracción. Nosotros nos llevamos el coche a la nieve y el cielo nos bendeció con una nevadita para probar el coche en el blanco elemento, con neumáticos estivales, fue una gozada, cruzados en las curvas pero tirando como un campeón. Con neumáticos de nieve debe ser endemoniado.

En cuanto al consumo, los caballos comen, y aunque practiques una conducción económica, no pudimos bajar de 8,6 litros a los 100 kilómetros. A tope el consumo es pecaminoso.

Comportamiento

El comportamiento se puede resumir en una sola palabra «perfecto», es un coche sumamente fácil de llevar, incluso rápido, no tiene tendencia a salirse de sus casillas, sobretodo gracias a la ayuda del sistema Quattro, ya que con un control de tracción y estabilidad apostamos a que sería mucho más difícil de conducir.

En ciudad se comporta como un A1 menos potente, es suave, silencioso y muy ágil, se aparca con facilidad y se mueve bien en el tráfico.

En autopista se mueve como un coche de superior categoría, estable y aplomado, la suspensión dura penaliza en los largos trayectos.

En carreteras secundarias sale la bestia que tiene dentro y nos deleita con una capacidad de rodar rápido a poco que el asfalto esté en condiciones, que cualquiera puede sacarle jugo y disfrutar al volante de este divertido S1.

Valoración Final

Por entorno a 35.000 euros nos llevamos una máquina diabólica, un juguete para mayores que enamora a poco que nos guste estar detrás de un volante. No es barato pero también tiene unas cualidades y un pedigrí que la mayoría ni sueñan.

  • Audi
  • S1
  • Sportback
  • Turbo
  • Deportivo
  • Quattro
  • Prueba
  • Test