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Prueba Opel Meriva OPC.

Prueba Opel Meriva OPC.

Fruto de un trabajo de Tunning y musculación sobre el monovolumen medio de Opel aparece una nueva versión firmada por OPC (Opel Performance Center), con un motor 1.6 Turbo que desarrolla 179 cv. igual al que monta su hermano pequeño el Corsa, entre otros modelos del fabricante Alemán.

Prueba Opel Meriva OPC

Fruto de un trabajo de Tunning y musculación sobre el monovolumen medio de Opel aparece una nueva versión firmada por OPC (Opel Performance Center), con un motor 1.6 Turbo que desarrolla 179 cv. igual al que monta su hermano pequeño el Corsa, entre otros modelos del fabricante Alemán.

Para que el pequeño Meriva pudiera digerir tanta potencia se han tenido que cambiar unas cuantas cosas, primero la suspensión, más dura y rebajada, después la dirección mucho más precisa y directa y luego unos neumáticos a la altura de las circunstancias, además se ha tuneado el vehiculo y se le ha montado un tubo de escape de lo más racing. El resultado es una pequeña bomba, muy divertida y con un ruido racing muy trabajado pero que se mete un poco en la Cabeza a poco que nos metamos en una autopista a ritmo constante.

El color azul eléctrico, es parte de la genética OPC, compartida con sus hermanos, Corsa, Astra, Zafira y Vectra. Da un toque muy dinámico a un coche nacido para ser familiar y tranquilo.

Motor
Su motor turboalimentado de 1,6 litros, es excelente, muy rápido de reacciones, con potencia en todo el rango de revoluciones y con una soberbia patada, su único handicap, un ruido muy racing que no es cómodo, se mete en la cabeza. Su concepción es moderna, buscando un optimo equilibrio entre prestaciones y consumo, la verdad es que gasta como un 2 litros atmosférico, unos 8 litros de media y tiene prestaciones muy superiores.

Este motor no desfallece nunca, sus 179 caballos obligan a su piloto a ahuecar antes el acelerador que a llegar al límite.

En conducción a tope nos ha consumido cerca de 11 litros, lo que es razonable, visto el arsenal que tenemos debajo del pie derecho.

Un detalle que no nos ha gustado es el rugido del motor, muy deportivo pero que si mantenemos el ritmo es un ruido constante que se mete en la cabeza.

Comportamiento
Como buen OPC estamos delante de un vehiculo rápido, estable y eficaz, con una dirección que ofrece un buen guiado y unas suspensiones tirando a duras.

En asfaltos en buenas condiciones es un coche divertido y ágil, debido sobretodo a su tamaño, en cambio sobre firmes rotos, es bastante incomodo, con rebotes de la suspensión e imprecisiones de guiado.

En autopista es muy estable y asentado, el viento lateral no lo perturba más de lo normal y las curvas se pueden coger a alta velocidad con seguridad.

En trazados de curvas como carreteras de montaña, es un buen aliado, se muestra como hemos comentado ágil y es fácil entrar y salir de las curvas, la transición entre curvas es buena y el efecto turbo nos ayuda a mantener ritmos muy altos.

En ciudad sus genes de vehiculo familiar salen a relucir, siendo muy cómodo y callejeando con solvencia.

Su único punto negro es la visibilidad delantera izquierda, con un pilar que nos resta mucha visión y confianza.

Interior
Con algunos signos distintivos como son el volantes específico, con las siglas OPC, asientos Recaro, pedales de aluminio, pomo del cambio y fondo de los relojes azul, este Meriva no se diferencia demasiado de un modelo básico a simple vista, los plásticos oscuros y duros predominan por doquier, dando una imagen poco dinámica.

Los ajustes de la unidad de pruebas no eran muy buenos y se oían varios ruidos parásitos sobretodo en la parte trasera.

El espacio, como buen monovolumen es sobretodo en altura, apreciable, una vez sentados tenemos una sensación de amplitud destacable y el confort también es elevado.

En las plazas traseras sorprende el espacio para las piernas, teniendo en cuenta el excelente maletero y que sólo mide 4 metros.

El puesto de mando es bueno, con todos los mandos a mano, con una visión de todo el cuadro optima y una gran facilidad de adaptación del asiento y el volante para encontrar la postura idónea de conducción.

El mayor fallo de este monovolumen racing es que encontramos a faltar más guanteras y cofres en su interior, sólo dispone de la tradicional que no asusta por su volumen.

Calidad-Precio
Este vehiculo tiene un handicap, el continente no está de acuerdo con el contenido, es un monovolumen básicamente femenino pero con un componente muy masculino, esto seguramente hará que sus ventas no sean tan buenas como tendrían que ser por lo bien que va este motor y sobretodo que el conjunto chasis-suspensiones le va a la zaga, consiguiendo un paquete muy interesante.

En cuanto a precio, 23.700 euros por este coche se nos antojan muchos, no porqué no lo valga, que si desglosamos punto por punto es un precio muy interesante, sino porqué está en un punto dónde te puedes comprar un Zafira, con menos caballos, pero con mucho más espacio y si quieres algo más deportivo te quedas con el Corsa OPC, sacrificando espacio a cambio de prestaciones.

Eso si, a quien encaje por presupuesto y pretensiones, pensamos que se llevará un coche diferente, divertido y sobretodo poco visto.

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