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Prueba : Peugeot RCZ 1,6 THP Aut.

Prueba : Peugeot RCZ 1,6 THP Aut.

Peugeot lleva unos años evolucionando y así lo hemos ido comentando desde el Motor, hace unos meses llegó el momento de dar el puñetazo en la mesa y decir «Peugeot está aquí», con la presentación del RCZ la firma de Sochaux, puso sobre la mesa todas sus cartas y sorprendió a todos con un producto muy atractivo, con acabados curados y unas tarifas muy competitivas.

Prueba : Peugeot RCZ 1,6 THP Aut

Peugeot lleva unos años evolucionando y así lo hemos ido comentando desde el Motor, hace unos meses llegó el momento de dar el puñetazo en la mesa y decir «Peugeot está aquí», con la presentación del RCZ la firma de Sochaux, puso sobre la mesa todas sus cartas y sorprendió a todos con un producto muy atractivo, con acabados curados y unas tarifas muy competitivas. Con un nombre que rompía la tradición numérica del fabricante galo, el RCZ es el ejemplo de lo mejor de Peugeot y marca el camino a los nuevos productos del León.

Caracterizado por una línea muy sinuosa, con una retirada al TT de Audi o al Porsche Boxter, este deportivo es un 2+2, con motor delantero, tracción delantera y un enorme maletero.

Gama
Por el momento está disponible con tres motorizaciones distintas, dos gasolina de 156 y 202 cv y un diesel de 165. La tracción siempre es delantera y hay dos tipos de cajas de cambio, manual y automática, de seis marchas en los dos casos. Las posibilidades de personalización son múltiples.

Motor
Desarrollado por PSA conjuntamente con BMW este motor es sin duda el mejor propulsor de su cilindrada, en este caso con 156 cv ( desarrolla hasta 212 cv en el Mini) es una cifra más que suficiente para disfrutar del divertidísimo RCZ, ya que tiene un tacto muy deportivo y unas prestaciones destacables.

El motor de inyección directa y alimentado por turbo, tiene 1,6 litros de cilindrada y unos aprovechables 156 cv, con un elevado par de 240 nm.

En este caso, el cambio usado es un automático con convertidor de par, de muy buen funcionamiento y con una posición Sport para sacarle la quintaesencia al propulsor.

Los consumos en uso normal son sensacionales, con una media de tan solo 7,4 litros a los 100 km. En conducción deportiva se puede llegar a los 15 litros, ninguna locura, para las posibilidades del coche.

El motor es realmente fino, silencioso y con una ámplia zona de uso, es fácil de conducir con el cuchillo entre los dientes, dónde los 155 caballos parecen más.

Interior
Por definición en RCZ es un 2+2 o sea cuatro plazas, pero la verdad es que es un biplaza con dos asientos infantiles (hasta 12 años). La verdad es que no hay problema, ya que es un deportivo, no un familiar, es un coche para disfrutar pero con el que se puede viajar con un elevado nivel de confort.

La presentación es excelente, muy cuidada y con materiales de gran calidad, los acabados nada tienen a envidiar a un Audi o BMW.

El diseño es clásico, muy en la línea de Peugeot, con una cónsola central muy bien diseñada, con todos los mandos a mano y una posición de la palanca del cambio muy cómoda.

El cuadro de relojes, es muy legible, con un ordenador de a bordo con mucha información y un sistema multimedia de primer orden.

Los asientos delanteros son cómodos, de buen tamaño y con una sujeción elevada. No son totalmente deportivos, pero cumplen a la perfección y al mismo tiempo son cómodos.

Detrás hay un par de banquetas, con poco espacio longitudinal y en altura, además el cristal trasero acaba encima de las cabezas de los ocupantes trasero, con lo que el sol les pegará directamente en la azotea.

El maletero sorprende por sus buenas formas y capacidad, con cerca de 400 litros cabe sin problemas mucho equipaje.

 

Comportamiento
La imagen deportiva del RCZ no engaña, es un coche muy dinámico, a la par que fácil de llevar y de disfrutar, sus proporciones lo sitúan cerca de deportivos puros como el Porsche Boxter o el Nissan 370Z, a los que puede plantar cara en tramos dónde el motor no sea determinante, ya que la diferencia de potencia es acusada.

Por autopista, sus estudiadas suspensiones le otorgan un rodar cómodo y aplomado, la dirección es precisa y el coche pisa como una berlina.

En carretera, contra más virada sea, más podremos disfrutar de sus aptitudes deportivas, es muy fácil de conducir rápido, sin tener que pelearse con el volante, se parece mucho al Audi TT.

En ciudad el cambio automático es un fiel aliado, que nos permite un rodar suave y fluido, la visibilidad no es su fuerte pero con los retrovisores estamos bien informados de los que pasa a nuestro alrededor

Equipamiento
Nuestra unidad de pruebas llevaba casi todo de serie, la verdad es que a partir del acabado básico ya lleva todo lo necesario, después hay una extensa lista de equipamientos opcionales para que cada uno se lo construya a su gusto.

Competidores
A igualdad de precio no hay nada igual, ya que este RCZ cuesta 30.000 euros y el TT 1.8 Tsi equivalente 5.000 euros más, con menos equipamiento. El resto de competidores cuestan mucho más y en su mayoría también equipan motores más potentes.

Valoración Final
Particularmente este RCZ es uno de los coches que más me ha gustado de cuantos han pasado por mis manos, me gusta mucho la estética (es una impresión personal), va de maravilla, es divertido y además el consumo es muy bueno, sin lugar a dudas si buscáis un deportivo racional el RCZ tiene que aparecer en vuestra lista de la compra, probadlo es una gozada.

 

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