[quads id=5]

Prueba SEAT León 1.5 TSI 150 CV

Prueba SEAT León 1.5 TSI 150 CV

El León es sin duda una de las señas de identidad de la actual Seat, un compacto que a día de hoy es uno de los más equilibrados del mercado con una buena oferta de motores, comportamiento intachable y un confort aceptable, unido a una dotación de equipamiento bastante rica.

Esta última generación dispone de un diseño exterior con un carácter marcado y una imagen de marca conseguida.

El compacto español tiene una longitud de 4.368 mm, una anchura de 1.800 mm y una altura de 1.456 mm. Una de las ventajas de la plataforma modular MQB Evo es que le permite ganar 50 mm de distancia entre ejes (2.686 mm), con lo que los pasajeros de las plazas traseras salen beneficiados. El maletero tiene unos buenos 380 litros, con una importante profundidad, de formas regulares y con una boca de carga amplia y más o menos baja.

Dónde más se visualiza la evolución entre generaciones del León es en su interior con mejores materiales y la gran mayoría de ellos son plásticos blandos y componentes de tacto gomoso, además de molduras que simulan madera; otras adoptan el color del titanio. Además, presenta un diseño muy limpio, donde las líneas rectas del salpicadero marcan el paso. También las dos pantallas, la del cuadro de instrumentos digital, que es de 10,25 pulgadas y la del sistema de infoentretenimiento, que puede ser de 8,25 o de 10 pulgadas. Se ha buscado un estilo minimalista donde llama la atención la ausencia de botones… que no nos apasiona, aunque la ventaja del León frente a sus rivales es que las acciones de subir y bajar grados como aumentar o disminuir el volumen tienen tecla táctil propia. No es igual de cómodo que un botón físico, pero nos ha convencido. El resto se activan y desactivan en el menú del sistema multimedia, que tiene una interfaz atractiva y muy intuitiva.

Para facilitar aún más las cosas, el conductor cuenta con mandos en el volante -incluido el del volumen-, Control Gestual y reconocimiento de voz, que diciendo “Hola, hola”, puedes interactuar con el sistema para que ejecute las acciones que le indiques.

También disponemos de una acertada y atractiva iluminación ambiental envolvente, que además de tener su función decorativa, también imprime seguridad gracias al sistema de advertencia de apertura de puertas (Exit Warning), que avisa con una señal lumínica si al abrir una puerta se detecta la presencia de un vehículo; y al del Control de Ángulo Muerto, que hace lo propio cuando localiza un automóvil o motocicleta en cualquiera de los carriles adyacentes.

El confort de los asientos es elevado, sujetan bien y hay bastante espacio tanto delante cómo atrás.

Nuestra unidad de pruebas montaba el motor 1.5 TSI de 150 CV, en el caso de la unidad de pruebas, sin hibridación, que está asociado a un cambio manual -el automático de siete relaciones, solo para el MildHybrid-. Además de esa potencia, conseguida entre las 5.000 – 6.000 rpm, presume de 250 Nm de par máximo, cifras que le permiten unas buenas prestaciones, ya que pasa de 0 a 100 km/h en 8,4″. A partir de las 2.300 vueltas este motor es magnífico, con una importante patada, por debajo tampoco es remolón, pero es mejor mantenerlo alto de vueltas si buscamos una buena respuesta.

El consumo cómo en todo motor turbo es variable dependiendo no de la velocidad sino de lo que le pisamos, ya que por autopista consume a 120 Km/h sobre los 5,5 litros y en carretera a velocidad constante legal, algo menos pero si nos lanzamos a disfrutar una carretera de montaña nos enfilaremos a casi 9 litros, que tampoco es una locura viendo lo que corre el aparato.

Su comportamiento es excelente, sin la dureza de la generación anterior, lo que nos regala un mejor confort de marcha. La nueva plataforma ha aumentado un 11% la rigidez, hecho que ayuda a que el coche tenga un comportamiento excelente en los virajes. Puedes entrar muy rápido, y lo mejor de todo, con total seguridad; la seguridad que imprime una dirección comunicativa y de tacto que por peso roza la perfección y una suspensión totalmente configurable. El nuevo León equipa el SEAT Drive Profile, hasta ahí nada nuevo, con los modos Eco, Normal, Sport e Individual. Este último te permite variar la dureza de la suspensión en quince niveles, que junto a las opciones de la dirección, la respuesta del motor y la velocidad del cambio, siempre que sea un coche con transmisión automática, permite tener un coche al gusto del conductor.

En ciudad es ágil, pero la visibilidad y el puesto de conducción bajo hace que nos sintamos algo pequeños delante de los SUV y otros engendros que habitan por la urbe.

Valoración Final.

Con un precio similar al resto de gallos del segmento, desde 28.000 euros, esta versión del León nos ha gustado y mucho, ya que es un coche polivalente y capaz, que nos permite un uso diario pero también disfrutar de la conducción.