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Probamos el VW Passat Variant 2.0 TDI

Probamos el VW Passat Variant 2.0 TDI

Antaño nuestro invitado era un superventas, pero llegaron los SUV y se perdió la razón en favor de la imagen, porque después de una semana con este coche, no entiendo invertir el mismo presupuesto en un SUV más pequeño, con un maletero infinitamente menos capaz, con un consumo mayor y que solo gana en un mejor acceso, ya que el confort para sus ocupantes es parecido cómo mucho, pero voy a intentar explicarme, ya que seguro que algunos pensarán que escribo estas líneas bajo los efectos de algún medicamento o algo peor…

Empezaré por uno de los puntos que ahora parecen haberse olvidado. El consumo y la aerodinámica, van de la mano siempre y es imposible que un todo camino con un coeficiente CX de 0,31 o más sea más eficiente que este familiar con un excelente coeficiente CX de 0,25. Es como si en lugar de tirar misiles, un lanzamisiles tirara armarios roperos, el resultado no sería el mismo, pues bien, aunque nos digan que los ultramodernos SUV de formas cuadradas llevan trampillas para ser más eficientes, no lo son respecto a algo mínimamente aerodinámico.

Nuestro visitante de hoy es un viejo roquero con ropa nueva, pero es fruto de la evolución de los modelos familiares desde mediados del siglo XX, con un diseño afilado, buscando la mayor economía de consumo y una imagen más deportiva.

Sé que las berlinas familiares no son tendencia, pero cuando intentas ir de vacaciones todo un mes y tienes espacio para las maletas, los hinchables, los trastos varios y toda la familia va cómoda en sus asientos, no encuentras a faltar a un SUV medio que es lo que podrías comprar con lo que cuesta este Passat Variant.

En marcha es incomparable, poco todo caminos se acercan al comportamiento y confort de marcha de nuestro amigo alemán, y cuando vienen curvas, pues nada que nos vemos en nuestro destino, no pueden seguir el ritmo que se puede llevar con el Passat. Pero lo más sorprendente es que el confort es también superior, si es verdad que no tenemos tanto espacio vertical, pero en marcha no nos sirve para nada.

Después de mi defensa de corazón de este tipo de coches, diré que el Passat nunca me ha enamorado, he sido mucho más de Volvos o Audis, pero en marcha, es un coche sensacional y con el añadido de una autonomía de más de 1.400 kilómetros (el consumo ronda los 5,2 litros a los 100 kilómetros) este irreductible germano es una máquina de viajar, solo,  en pareja, en familia o con amigos.

Su interior rezuma calidad, buena habitabilidad, aunque su diseño no es tan futurista cómo otros, pero para gustos los colores, ¿o no? Ahora es 15 cm más largo y cinco centímetros de distancia entre ejes mayor, que benefician principalmente al interior.

Delante se nota más amplio, en parte gracias a la reubicación de la palanca selectora de cambios detrás del volante, ya que ya no se ofrece una transmisión manual: esto crea un espacio de almacenamiento útil en la consola centra.

Nuestra unidad de pruebas equipaba una gran pantalla táctil de 15 pulgadas, que está ligeramente inclinada hacia el conductor. La pantalla de alto contraste alberga la mayoría de los controles, incluso la función de arranque y parada se activa o desactiva aquí. Una agrupación lógica de las funciones más importantes en la parte superior y el control del clima siempre activo en la parte inferior de la pantalla facilitan el inicio en el complejo sistema. Si te cansas de tocar y deslizar, puedes hablar con su asistente virtual del que ahora no me acuerdo del nombre.

Por supuesto, es compatible con Apple CarPlay y Android Auto y el equipo de sonido con altavoces Harman Kardon ofrece una calidad poco vista.

El volante recupera los volantes físicos y la verdad es que se agradece, rectificar es de sabios.

El confort en los asientos deportivos ErgoActive multiajustables del VW Passat Variant 2.0 TDI es genial, recoge bien nuestra espalda y la banqueta es larga cómo a mí me gusta.

En la parte trasera no hay prácticamente ningún motivo de queja: el asiento está agradablemente acolchado y hay mucho espacio para las rodillas y la cabeza. Sin embargo, el túnel de transmisión también es generoso, lo que priva al asiento del medio de espacio para las piernas.

La zona de carga completamente plana. El piso de carga se puede bloquear a dos alturas en un instante y los respaldos de los asientos traseros se pueden abatir desde el maletero. La capacidad de carga es de 690 litros hasta la bandeja, lo que es excelente

Bajo el capó, se encuentra el conocido motor turbodiésel de 2.0 litros de la marca en su versión de 150 cv y un par máximo de 360 ​​Nm.

Parecía que el diesel desaparecería en breve, pero mucho me temo que aún estará con nosotros por unos cuantos años más, ya que la sofisticación a la que han llegado propulsores cómo este, su proverbial economía de uso y una insonorización de primera línea lo hacen inalcanzable por el resto de tecnologías.

Si es verdad que un eléctrico acelera más rápido, pero a costa de un consumo de electricidad bestial.  Este Passat acelera y recupera muy muy rápido, es muy lineal en su funcionamiento y suave, gracias en parte a un dulce cambio automático que solo le ponemos el pero de que en subidas pronunciadas tiene tendencia a buscar la marcha más larga, con lo que se hace incómodo por qué reduce y vuelve a cambiar sin sentido.

El TDI de 150 CV está pensado más para devorar kilómetros, pero también es agradable en ciudad o en vías secundarias.

La unidad probada montaba el chasis opcional DCC Pro que equipa una suspensión con amortiguadores controlados por dos válvulas que es inmensamente mejor a la suspensión estándar de este o cualquier otra berlina. El equipo de ingenieros ha encontrado un buen equilibrio en el ajuste del confort con un filtrado de las irregularidades del asfalto increíble. Solo a velocidades moderadas el VW Passat Variant 2.0 TDI es algo más seco de reacciones.

Valoración Final

Este modelo está disponible desde 45.000 euros, es un cochazo, con el que viajar como un rey, pero también disfrutar de su silencio y suavidad de marcha cada día, además gasta menos que un mechero. ¡Larga vida a los familiares diesel!