
BYD sigue ampliando su portafolio de modelos ahora con un familiar grande equipado con una mecánica híbrida que promete más de un millar de kilómetros de autonomía, aunque en realidad son algunos menos.
Con un diseño en linea de sus hermanos de gama, este nuevo integrante de la numerosa familia Seal tiene un diseño anguloso y sencillo, muy limpio que busca un mejor envejecimiento del diseño, cosa que otras marcas deberían aprender del gigante chino.
El coeficiente aerodinámico de 0,28 es muy respetable para un familiar y explica por qué se mantiene silencioso y eficiente en la conducción diaria. En la versión tope de gama que hemos probado, equipa llantas de 18 pulgadas. Las llantas negras brillantes combinan tanto con el azul claro metalizado y con el también disponible blanco. En la parte trasera, la típica franja luminosa BYD, casi continua: nada estridente ni fugaz, acaba un diseño bien conseguido
Con 4,84 m de largo, 1,87 m de ancho (sin retrovisores), 1,50 m de alto y una distancia entre ejes de 2,79 m, el Seal 6 compite en el segmento de los familiares de gran tamaño. El maletero destaca por su capacidad: 675 litros con los asientos traseros en posición vertical, ampliable a más de 1500 litros tras abatir los respaldos traseros. Debajo del piso del maletero disponemos de espacio para los cables de carga. Incorpora raíles de techo, muy útiles para llevar esquíes o bicicletas por ejemplo.
DM-i, en el nombre que BYD da la arquitectura híbrida con la propulsión eléctrica como protagonista. Un motor eléctrico de 145 kW proporciona la potencia; no hay transmisión convencional. El motor de cuatro cilindros de 1.5 litros (72 kW) actúa como generador, manteniendo y cargando la batería.
Las prestaciones son muy buenas, acelerando de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos, y con una velocidad máxima de 180 km/h.
Equipa una batería de 19 kWh que se puede cargar mediante corriente alterna monofásica a un máximo de 6,6 kW mediante el puerto Tipo 2. Francamente, esto es decepcionante a día de hoy; la carga trifásica de 11 kW sería mucho más práctica para el uso diario. La carga con corriente continua (CC) es posible: BYD afirma que alcanza el 30-80 % en unos 24 minutos, con un pico de unos 26 kW. Funcional, pero tampoco es líder en su clase.
El consumo durante el test en modo eléctrico fue de 18,2 kWh/100 km, lo que arroja una autonomía puramente eléctrica sobre los 100 km. En la prueba mixta, el consumo combinado fue de 12,8 kWh/100 km de electricidad y 6,9 litros de gasolina. Esto resulta en una autonomía total teórica de cerca de 1.000 kilómetros.
El funcionamiento es bastante silencioso, se percibe el ruido del motor térmico, pero muy poco.
Suspensión firme de estilo europeo en la parte delantera y una más suave detrás, lo que le otorga un comportamiento algo torpe con una parte trasera que tiene tendencia a irse en las zonas viradas o rotondas. BYD ha controlado bien el balanceo de la carrocería, la dirección se siente sólida los frenos aprueban con nota.
Disponemos de cámaras de 360 grados con vista 3D y vista frontal/trasera de 180 grados son una verdadera maravilla para el día a día. Precisan un tiempo de adaptación ya que tanta información en una misma pantalla tiende a distraer. Facilitan los aparcamientos, entradas estrechas, bordillos y otros obstáculos.
Disponemos de una enorme pantalla de 15,6 pulgadas, que en este caso no gira cómo en otros modelos de la marca. El salpicadero está formado por superficies texturizadas e iluminación ambiental en un sutil arco. Apple CarPlay y Android Auto funcionan de forma inalámbrica y admiten actualizaciones inalámbricas. Hay una plataforma de carga inductiva. La pantalla que hace la función de cuadro de relojes es nítida y clara. Los controles del volante ofrecen una experiencia táctil satisfactoria con botones físicos y un dial giratorio de excelente diseño.
Los asientos tienen ventilación y calefacción delanteras, perforación agradable, sujeción lateral razonable.
En la parte trasera disponemos de un amplio espacio para la cabeza y las piernas, dos puertos USB-C y salidas de aire.
Valoración
Por algo más de 33.000 nos llevamos un coche con una autonomía espectacular y un equipamiento muy amplio, no es un coche que enamore al volante ni sea el mejor acabado, pero su relación calidad/precio es muy buena, solo nos frena a la hora de recomendarlo la pobre red de concesionarios y un servicio post-venta de momento no muy eficaz. En cuanto a fiabilidad, las informaciones de usuarios son buenas y solo hay quejas de acabados, problemas eléctricos puntuales y las esperas para que lleguen repuestos.
