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Probamos el Seat León Sportstourer 1.5 TSI 150 CV

Probamos el Seat León Sportstourer 1.5 TSI 150 CV

Seat está cambiando, tras la escisión de su marca deportiva Cupra, ahora se quiere enfocar al público familiar, con productos que mimen aún más a sus ocupantes y la cuarta generación del León es sin duda el mejor ejemplo, ya que mantiene una buenas capacidades dinámicas pero regala a sus ocupantes con un confort interior muy superior a su predecesor.

La versión familiar que hoy probamos está enfocada a un uso total, es un coche perfecto para el día a día, pero también para nuestras escapadas de fin de semana o vacaciones, todo sin tener que apechugar con un coche de medidas descomunales, cómo sucede con otras marcas, que nos limitan a la hora de movernos y sobretodo estacionar.

Este Sportstourer tiene la dura labor de mejorar las excelentes cifras de ventas de la anterior generación y creemos que lo puede conseguir, ya que es un mejor vehículo familiar, y también cuenta con un equipamiento más sofisticado que nunca.

Este nuevo familiar crece hasta los 4,64 metros de largo (27 centímetros más largo que un León de cinco puertas), 1,80 de anchura y 1,44 de altura. Comparado con su antecesor es 9,3 centímetros más largo, 1,6 más estrecho y 0,3 más bajo que antes.

El diseño del León 2020 es moderno, sólido y muy robusto. Destacan detalles como las marcadas nervaduras del capó, los afilados faros con tecnología full led o los cromados que resaltan en su amplia parrilla frontal, las ventanillas o las barras del techo. Los paragolpes también son muy robustos pero sin duda lo que más llama la atención en este modelo es la zaga, con estos dos amplios pilotos traseros unidos por esta amplia banda luminosa.

En el interior el salto de calidad es destacable, con tapizados, remates y plásticos que resultan agradables a la vista y al tacto y la iluminación está muy cuidada. La versión probada Xcelence, con detalles lujosos, la verdad es que se acercaba mucho a algunos productos premium. La gran pantalla táctil mide 10,5 pulgadas, está ligeramente orientada hacia el conductor y se asocia de serie al virtual cockpit de 12,3 pulgadas (cuadro de relojes totalmente digital) con vistas nuevas y más completas.

No nos ha enamorado la eliminación de casi todos los botones, sobretodo los del aire acondicionado o el volumen de la música que ahora es muy complicado de usar. Lo mismo ocurre para elegir un determinado modo de conducción, echamos de menos el botón físico que antes nos permitía hacerlo sin retirar la vista de la carretera.

En cuanto a equipamiento, disponemos de sistemas de asistencia a la conducción muy sofisticados y hasta una app Seat Connect para manejar a distancia elementos como la climatización o el control por voz (aunque en casa sólo hace caso a mi mujer y a mi hijo, a mi nunca,..).

Las plazas delanteras mantienen el confort y sujeción a los que nos tiene acostumbrados Seat, además son francamente fáciles de configurar para conseguir la posición al volante perfecta.

Las plazas traseras disponen de un espacio para las piernas excelente, la distancia al techo también es más que suficiente así como la anchura en las plazas laterales. En la plaza central, las cotas son más justas y tanto el respaldo como la banqueta son más duros.

Detrás puede equipar control de temperatura (si monta el climatizador bizona), unas buenas tomas de ventilación, los mismos USB C de delante, luces, asideros y un reposabrazos completo.

El maletero es muy generoso, con 620 litros se sitúa entre los más amplios del mercado. Los asientos incluyen además esta trampilla para meter bultos muy largos desde y sus respaldos se abaten también desde aquí en proporción 60/40 quedando una superficie bastante plana y como veis, amplísima. Además, un detalle tan curioso como valioso es el que supone este enchufe, una toma de corriente de 230Voltios como las que tienes en casa.

En marcha este León Sportstourer ya no es tan deportivo cómo el anterior compacto de Seat, pero tiene un nivel de comportamiento un poco por encima de la media, en este caso apoyado por las ayudas electrónicas y no tanto por la dureza de suspensión cómo sucedía anteriormente, pero hay que tener claro que si queremos deportividad, Cupra nos ofrece lo mismo pero más deportivo.

Dónde gana y mucho es en maniobrabilidad, ya que la dirección gira mucho, lo que facilita las maniobras en parado y callejeo por ciudad.

En autopista ahora el León es mucho mejor compañero de viaje, con un filtrado de las irregularidades excelente y un aplomo sensacional, será un gran compañero de viaje.

En tramos virados va muy bien, pero es menos deportivo que el último Opus.

El sistema DDC que equipaba nuestra unidad de pruebas, es ahora mucho más recomendable, un chasis provisto de una suspensión adaptativa con tres modos de conducción: Confort, Normal y Sport, muy diferentes entre sí, pero que además permiten diferentes ajustes intermedios entre ellos que ya no lo son tanto.

El propulsor es la guinda del pastel, este 1.5 TSI, con 150 CV y 250 Nm de par, ofrece buenas prestaciones con una velocidad punta de 221 km/h y pasando de 0-100 km/h se cifra en 8,7 segundos.

En cuanto al consumo, nos hemos movido entorno a los 6,5 litros de media, aunque por carretera es fácil rondar los 5 – 5,5 si practicamos una conducción suave a velocidades legales.

El cambio manual de seis marchas es delicioso, resulta preciso y cuenta con unos desarrollos bien ajustados, con una quinta y sexta marcha más largas para favorecer su eficiencia, que es notable.

El motor dispone del sistema de desactivación de cilindros ACT, que transforma este bloque en bicilíndrico en todas aquellas fases de funcionamiento en las que su empuje no es necesario.

Valoración Final

Esta versión del Seat León Sportourer 1.5 TSI 150 CV con cambio manual de seis marchas está disponible desde 26.000 euros sin contar los descuentos, nos parece un precio adecuado, con un equipamiento completo y un funcionamiento francamente bueno. Una gran compra.