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Prueba del BMW i7 xDrive60 544 CV

Prueba del BMW i7 xDrive60 544 CV

Hoy pasa por nuestras manos un coche pensado más para los ocupantes de la segunda fila de asientos que para piloto y copiloto, aunque hay que reconocer que en pocos sitios te puedes sentir más a gusto que a los mandos del BMW I7.

BMW tiene en su i7 lo que se llama su tope de gama, es excelso en todos sentidos: 5,39 m de largo, 544 CV con dos motores, más de 600 km de autonomía, 2,7 toneladas de peso y su precio puede llegar a los 200.000 € gracias a las infinitas opciones.

Hay que reconocer que este enorme producto de la casa bávara es lo más cercano a viajar en un avión privado pero sin despegar, que por potencia no dudamos que podría.. Con el cuello recostado en el cojín del reposacabezas, la espalda ligeramente inclinada en el esculpido respaldo, las piernas estiradas,..

Con sus formas que recuerdan a su primo Rolls Royce, con un silencio de marca propio de la marca británica y sobretodo con un confort digno de un sultán (ahora los marqueses van en utilitarios), esta creación alemana es una declaración de intenciones de los que sabe y puede hacer la marca premium del hélice.

Las cuatro puertas se abren eléctricamente, la salida de aparcamiento se controla desde un smartphone y el pasajero trasero derecho puede transformar su asiento en una cómoda cama. El punto fuerte del espectáculo reside en una pantalla de 31,3 pulgadas oculta en el techo . Al pulsar uno de los paneles táctiles del habitáculo, esta pantalla 8K se despliega frente a los pasajeros traseros y emite el programa que elijan (vía YouTube, Netflix, Canal+ o el puerto HDMI situado bajo el dispositivo), con un sistema de audio Bowers & Wilkins de 1965 W y 39 altavoces. Además, hay muchas ventajas, a pesar de su precio inicial… que también es muy atractivo.

Por supuesto tenemos todo tipo de opcionales tipo que los asientos traseros se calienten, ventilen, masajeen y se ajusten en todas las direcciones, pero no queremos poneros los dientes largos, es un coche que puede montar TODO el equipamiento que podáis soñar, es simplemente digno de un rey…. Tapicería de cuero auténtico, acristalamiento térmico y acústico, …

Gracias a su gigantesca batería de 101,7 kWh útiles, el BMW i7 xDrive60 de 544 CV tiene una autonomía homologada de 625 km máximo, que en la realidad se mueven entorno a los 550 km, si nos portamos bien.

Su carga es sumamente rápida, llegando a 195 kW en un cargador rápido (34 minutos del 10 al 80%), pero también en cargadores normales, carga bastante rápido.

Diseñado para autopistas y grandes avenidas de las capitales, el BMW i7 no se adapta tan bien a las callejuelas de nuestros pueblos y ciudades, aunque gracias a las ayudas (cámaras de 360° y ruedas traseras con un ángulo de giro de hasta 3,5° que vienen de serie) se las apaña sorprendentemente bien.

La dirección es muy cómoda. La suspensión neumática de serie sobrevuela cada irregularidad del firme. Y la verdad es que la propulsión 100 % eléctrica se adapta perfectamente a esta embarcación, antaño propulsada por nobles motores V12… ¿Qué podría ser más suave y sin vibraciones que esta joya de gasolina? Dos motores eléctricos, por supuesto, cuyos 745 Nm de par combinado que mueven las 2,7 toneladas sin problemas. 4,7 segundos son suficientes para alcanzar los 100 km/h.

Este dinamismo se mantiene en las zonas viradas, aunque sin alcanzar la efectividad de un M5, el i7 con barras estabilizadoras pilotadas no pierde el control, traza las curvas con un ligero giro de volante y pivota sin inercia en las horquillas gracias a sus indispensables ruedas traseras directrices.

A altas velocidades, se transforma en una bestia, la leva denominada Boost nos regala durante diez segundos, un aumento de potencia y par (¿cuánto? Es un misterio…), literalmente parece que nos vamos a fundir con el asiento.

Dispone de cuatro niveles de recuperación de energía, aunque son complicados de seleccionar, en cambio poniendo la palanca de cambios en modo B, nos ha parecido el aliado perfecto para ciudad y sobretodo en grandes bajadas. Impulsa la regeneración al máximo e incluso elimina la necesidad de usar el pedal del freno para detenerse por completo.

Dispone del sistema opcional de conducción semiautónoma de nivel 2, capaz de cambiar al nivel 3 (sin intervención del conductor en la dirección) cuando la normativa lo permite (por lo tanto, aún no está disponible en España).

En marcha no da sensación de velocidad parece que no corra, por supuesto es una impresión, corre y mucho, incluso más de lo necesario.

El Serie 7 eléctrico esconde un interior espectacular. Especialmente de noche: franjas luminosas en el grueso techo de cristal, franjas retroiluminadas dinámicas que parecen talladas en diamantes, diales de cristal y controles de los asientos. En la parte trasera, cada pasajero tiene su propio panel táctil en la puerta y controla, opcionalmente, la calefacción, la ventilación, los programas de masaje, el deslizamiento del asiento y la inclinación del respaldo. Como segunda opción, el asiento trasero derecho permite estirar las piernas horizontalmente, ya que el asiento del pasajero delantero se desplaza hacia adelante al máximo y despliega un pequeño reposapiés .

Los ocupantes de las plazas delanteras no se sienten de menos con unas butacas enormes, cómodas hasta aburrir y que cuentan con calefacción, ventilación y masajes. La pantalla de 12,3″ tras el volante puede transmitir la captura de la cámara frontal, a veces con flechas para facilitar la navegación y otras con cuadrados verdes para identificar obstáculos (en realidad, otros usuarios) durante la conducción semiautónoma. En el centro, la pantalla táctil de 14,9″ controla todas las funciones, por lo que debe configurarse cuidadosamente para no tener que apartar la vista de la carretera durante demasiado tiempo.

Valoración Final

Al convertir su Serie 7 a propulsión eléctrica, BMW ha creado una de las limusinas más cómodas, silenciosas y suaves que existen, aunque para nosotros su única pega (excluyendo el precio no apto para casi nadie) es su autonomía, que obligará a parar a recargar esta carroza, y creemos que habrá que pensar la manera de que este tipo de usuario no tenga que compartir cargadores y vulgares colas creando redes de carga premium, pero esto es otro tema.

Acabaremos diciendo que este coche nos ha sorprendido porqué pensábamos que era difícil llegar al nivel de las limusinas de lujo de tienen precios de más del doble que este I7, y los señores de BMW lo han logrado, es un producto que abre una nueva categoría de lujo, nos ha impresionado.