El Audi Q5 es uno de nuestros SUV Premium preferidos, un vehículo que gusta, que va muy bien, es amable con sus ocupantes y ofrece una buena capacidad de carga. Además sus versiones con tracción total Quattro son una garantía de cara a conducir en condiciones difíciles.
Esta nueva generación del Q5 llega en un momento en que hay una dura competencia con nuevos actores de marcas como Alfa Romeo o Jaguar, que nunca habían estado presentes en el segmento. Sinceramente este modelo es mucho más redondo que sus competidores, solo el X3 de Bmw podría estar a su altura.
Audi ha estilizado la línea del Audi Q5, que ahora recibe la nueva parrilla de donde parecen nacer los faros, bixenón de serie por cierto con formas algo más marcadas, y eso le otorga una apariencia más deportiva, lejos de la imagen redondeada del anterior.
Cuando entramos en el interior encontramos una calidad y ajustes sobresalientes, una cierta semejanza en cuanto a diseño con el Q7, con un salpicadero presidido por la pantalla del sistema multimedia de 8,3 pulgadas y una organización de mandos ejemplar.
El Audi Virtual Cockpit, un cuadro de instrumentos digital con pantalla de 12,3 pulgadas completamente configurable, ofrece una gran calidad de lectura, mucha información y una imagen tecno sin igual.
El espacio disponible es mucho, con dos butacas delanteras de elevada comodidad y enorme facilidad de regulación para conseguir estar más cómodo que en el salón de casa.
Detrás aunque entran tres ocupantes, está pensado para viajar dos personas en total confort y unas amplias cotas de habitabilidad.
El maletero dispone de 550 litros de capacidad de carga, parecido a sus competidores, con los que comparte unas formas regulares y un acceso excelente mediante portón.
La gran novedad de la nueva generación del Q5 es la suspensión neumática, que eleva o rebaja la altura libre al suelo para mejorar principalmente el carácter todoterreno del vehículo.
La unidad de pruebas montaba el que seguramente es el propulsor más equilibrado de la gama, el diésel TDI de 190 CV, un motor de 2.0 litros que se asocia únicamente a un sistema de tracción integral quattro y a una caja de cambios automática de doble embrague y siete relaciones.
Esta combinación nos regala una gran suavidad de funcionamiento y unas más que sobradas prestaciones, ya que sus 190 CV parecen muchos más.
Las prestaciones son elevadas con una velocidad máxima de 218 Km/h y pasando de 0 a 100 Km/h en tan solo 7,8 segundos.
El Q5 equipa el sistema Drive select que modifica el carácter del motor, la lógica del cambio, la dureza y altura de la suspensión y los tarados de la dirección y acelerador, es cómo si tuviéramos varios coches en uno mismo. Dispone de varios modos que hacen que nuestro Q5 pase de un amable todo terreno a un SUV muy deportivo.
En cuanto al consumo, no es de récord, pero es aceptable, durante el test, el coche ha consumido una media de 6,7 litros a los 100 kilómetros.
En movimiento y gracias al ahorro de peso de hasta 90 kilos, el comportamiento es más ágil, casi deportivo. Hay pocas inercias y el coche se muestra muy aplomado y fácil de conducir, incluso a ritmo elevado.
El sistema de tracción total quattro de serie, elimina prácticamente cualquier pérdida de adherencia sobre mal firme o acelerando a fondo, nosotros conducimos bastantes kilómetros sobre nieve y a pesar de que la monta de neumáticos no era invernal, las reacciones del coche y la capacidad de tracción fueron de las mejores que hemos probado.
La suspensión neumática opcional amplía sus capacidades en terrenos complicados, dispone de dos modos de conducción específicos: allroad y lift/offroad. El primero eleva la carrocería para circular con garantías por pistas de baja dificultad, aprovechando las bondades de una suspensión que se “traga” todas las irregularidades. El segundo prepara el coche para terrenos más difíciles, llevando el conjunto a su punto más alto (231 mm libres hasta el suelo), situación que también puede afrontarse activando el control de descensos.
En autopista es cómo ir con una alfombra voladora, con un silencio de marcha increíble, filtrando todas las irregularidades del asfalto y aportando un confort al alcance de contados vehículos.
En ciudad es un vehículo confortable, ágil y sobretodo suave, que a pesar del tamaño callejea bien y es fácil de estacionar.
Valoración Final
Esta versión del Q5 está disponible desde unos 54.000 euros a lo que podemos sumar multitud de extras y opcionales. El precio es algo alto, pero una vez lo has probado, pensamos que lo vale, es un producto que está muy por encima de los Todo Camino generalistas y de la mayoría de los premium, tecnológicamente y dinámicamente, una gran sorpresa el gran salto adelante de este Q5.
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