
La marca alemana BMW sigue apostando por la tecnología híbrida enchufable, que combina un motor de combustión tradicional de gasolina con un motor eléctrico.
El modelo es claramente reconocible como un X1, pero luce un aspecto algo más estilizado. Cuenta con manetas de las puertas empotradas, faros puntiagudos, una parrilla angular y un alerón considerable.
Un robusto parachoques trasero M y unas elegantes luces traseras, considerablemente más estrechas que antes, lo hacen más atractivo para un público más joven que su predecesor.
Bajo el capó del X1 xDrive25e se encuentra un motor de gasolina de tres cilindros y 1.5 litros que, junto con un motor eléctrico, entrega 245 CV. Suficiente para una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos. La tracción integral xDrive se logra mediante la propulsión del motor de gasolina a las ruedas delanteras y del motor eléctrico a las traseras.
Su funcionamiento es muy silencioso y suave, el consumo mixto en el test se situó en unos excelentes 5,2 litros a los 100 kilómetros, gracias a que gran parte del tiempo funciona en eléctrico o a vela, es un conjunto muy conseguido.
Durante los primeros kilómetros, queda claro que la tecnología funciona a la perfección. El motor eléctrico y el de gasolina se complementan bien cuando es necesario, garantizando una conducción cómoda y una aceleración suave. A pesar de sus 1800 kg, el BMW X1 acelera de 0 a 100 km/h en 6,5 segundos. El peso se nota un poco más en las curvas, con una ligera inclinación, pero con una sensación de aplomo y seguridad excelentes. La conducción totalmente eléctrica es posible hasta una velocidad de 135 km/h.
El cambio es sensacional, pero el control de tracción o estabilidad en conducción dinámica da unos tirones algo desagradables, que pensamos que se deben a que contener el peso del conjunto en las curvas no es tarea fácil.
La suspensión M Sport del X1, con su rigidez característica, tiene dificultades para manejar el peso del vehículo en las curvas a altas velocidades. Esto también puede deberse a la dirección asistida variable, que hace que la dirección sea algo menos directa de lo que cabría esperar de un BMW.
Cuando la batería de 10 kWh se agota, el motor de gasolina tiene que trabajar más para recargarla simultáneamente. Esto se percibe desde el interior pero para nada es molesto.
Gracias al par motor disponible al instante, la aceleración es rápida y fluida, sin que en ningún momento se note falta de potencia.
A pesar de la capacidad limitada de la batería de iones de litio de 10 kWh, puedes conducir en modo totalmente eléctrico durante unos 50 kilómetros. La Batería se carga con bastante rapidez, aunque la verdad es que la corta autonomía no anima a dejar el coche cargando si no es que debemos aparcarlo por otro motivo.
Nuestra unidad de pruebas montaba unas llantas de 17 pulgadas, menos estéticas pero que ayudan a que el consumo baje respecto a otras opciones de llantas disponibles.
Puedes cargar tu BMW en una estación de carga rápida o un enchufe doméstico. Ambos cables vienen incluidos de serie, y la carga se realiza a 2,3 kW en una toma de corriente o a 3,7 kW en una estación de carga. El tiempo de carga oscila entre 3 y 5 horas.
La batería también se recarga durante la conducción gracias a un sistema de frenado regenerativo que convierte la energía de frenado en energía eléctrica.
En el interior, el X1 ofrece una sensación de amplitud y deportividad, con un amplio espacio para las piernas en la parte trasera para adultos. El gran techo panorámico eléctrico de cristal, con función de deslizamiento e inclinación, proporciona luz solar adicional y ventilación.
En la parte trasera el espacio es bueno, tanto por amplitud cómo por altura y longitud. El confort de los asientos es bueno, aunque cómo suele ser habitual, la plaza central es más estrecha y de mullido más duro.
El maletero trasero tiene una capacidad de 490 litros, suficiente para varias maletas grandes. ¿Necesitas aún más espacio? Entonces elige la versión híbrida ligera. Gracias a la ausencia de batería, ofrece 540 litros de espacio de almacenamiento en el maletero.
Los cambios más significativos con respecto al X1 anterior se encuentran en el interior. La pantalla curva de BMW, que ya conocemos del iX y el i4, ahora también está presente en el X1. Esta pantalla alargada consta de dos pantallas: un panel de instrumentos digital y una pantalla de infoentretenimiento.
La pantalla incorpora la última versión del sistema de infoentretenimiento iDrive de BMW: BMW Operating System 9. Responde con gran rapidez y tiene una interfaz muy intuitiva. No es demasiado compleja, lo que significa que no tendrá que perder tiempo mirando la pantalla mientras conduce. Sin embargo, a diferencia del iX y el i4, echamos de menos el mando giratorio iDrive de la consola central. Es decir, el mando giratorio redondo que antes controlaba muchas funciones de la pantalla. En su lugar, en la consola central flotante del X1, encontramos un panel de control con pocos botones que no se pueden accionar a ciegas como el mando iDrive.
La consola central también alberga el botón de arranque/parada del vehículo y una pequeña palanca para accionar la transmisión automática de doble embrague de siete velocidades. Además, cuenta con puertos de carga USB, portavasos y compartimentos de almacenamiento, como corresponde a un SUV ideal para familias.
Durante la conducción, puedes alternar entre los distintos modos: deportivo, confort, eco y eDrive. Tú decides si prefieres conducir en modo totalmente eléctrico o utilizar la potencia disponible.
Otros modos seleccionables (que se eligen mediante el botón eDrive) son ‘Max eDrive’ (en el que el X1 se impulsa con el motor eléctrico tanto como sea posible, y la velocidad máxima se limita a 135 km/h) y ‘Ahorro de batería’ (en este modo, la prioridad es utilizar el motor de combustión y el frenado regenerativo para conservar o ampliar la autonomía eléctrica para su uso posterior).
Valoración Final
Con un precio desde 56.800 euros no es un coche económico, aunque va muy bien, ofrece un equipamiento completo y está maravillosamente acabado. Su gran virtud es su economía de uso, con un consumo muy bajo y una suavidad y potencia excelentes, pegas, pues la velocidad de carga y el comportamiento a fondo en tramos de curvas, pero es un coche muy recomendable.
