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Prueba Bentley Bentayga W12

Prueba Bentley Bentayga W12

Bentley es la primera de las marcas de super Lujo en entrar en el segmento de los SUV, aunque para ser realistas, la marca británica del Grupo VAG, ha creado un nuevo segmento, el de los Super SUV, ya que al lado de este Bentayga, los Cayenne, Range Rover Sport SVR o X6M, parecen poca cosa.

Cars Gallery, concesionario Bentley en Barcelona, nos ofreció la posibilidad de probar en primicia el SUV más rápido del Mundo.

El nuevo Bentley Bentayga es todo excelso, alcanza 301 km/h, mide más de 5 metros de largo, pesa más de 2,4 toneladas, pasa de 0 a 100 km/h en 4,1 segundos, pero dónde de momento es único es en el lujo y la exclusividad que destila su interior.

Este SUV de 5,14 metros de largo dispone de un propulsor de 12 cilindros, dispuestos en W alimentado por 2 turbos que desarrolla la friolera de 608 CV y un par máximo de 900 Nm entre 1.350 y 4.500 vueltas. Es el todoterreno más rápido del mundo.

Un detalle curioso de nuestra prueba dinámica del coche es que el consumo no fue nada exagerado, 14,1 litros a los 100 kilómetros, con una conducción normal, y un par de achuchones para ver lo que acelera este pequeñín. La sensación al pisar el pie a fondo fue brutal, espalda enganchada al respaldo del asiento y ver como en un instante el Bentley superaba y por mucho las velocidades legales. A la sensación de aceleración debemos sumar el despertar de la fiera dormida dentro del motor que con un sonido ronco, nos indica que está dispuesto a comerse a todo vehiculo que nos encontremos en la carretera. Eso si a 120 Km/h el Bentayga apenas se oye, no vibra nada y absorbe todas las irregularidades del asfalto.

Su comportamiento es muy preciso y permite ritmos endiablados, aunque al principio pueda parecer que un vehiculo de tal tamaño no puede físicamente permitirse dependiendo de qué ritmo, sorprende su agilidad, y pasa por las curvas con una precisión que nunca esperaríamos en un coche de este tamaño. Es tal la velocidad que alcanza en los giros y la eficacia, que se pone al nivel del Porsche Cayenne, más ligero.

La suspensión es independiente en ambos ejes y tiene muelles neumáticos. Su dureza y longitud se puede variar en ocho posiciones (mediante un mando en la consola) para adaptar el vehículo según convenga a una conducción en o fuera del asfalto. Además, hay una opción denominada Responsive Off-Road Setting que ajusta diferentes parámetros del vehículo (como la altura de la suspensión, el funcionamiento del ABS y del ESP) en base a una serie de programas predefinidos de tipo de superficie (por ejemplo, arena o barro).

El límite de nuestras aventuras racing lo pueden marcar unos frenos que si bien funcionan de maravilla, se nos antoja que se acabarán agotando si no montamos los opcionales discos cerámicos.

En ciudad es un coche muy grande, es suave y cómodo, pero parece que los carriles mengüen y a la hora de estacionar debemos buscar un sitio dónde quepa, tanto de largo, cómo de ancho e incluso de alto.

En Autopista parece que circulemos a 60 Km/h cuando vamos al límite de la vía, transmite muy poco la sensación de velocidad.

En cuanto al interior, el lujo es extremo. Emplea el cuero de mejor calidad que puedas encontrar, los asientos tienen 22 regulaciones distintas, y en general el nivel de los acabados es tan refinado, que este vehículo marca un estándar en su segmento no solo nuevo, sino difícilmente alcanzable.

Cuando entramos en su interior la sensación de calidad es increíble, encajes, acabados y materiales nunca vistos en un SUV, pero el summun viene al sentarse en las plazas delanteras, dónde nos encontraremos tanto o mejor que en el sillón de casa, con una sujeción perfecta de la espalda, un tacto de piel y cuero sensacional y mucho espacio para conseguir viajar como en primera, pero conduciendo nosotros.

Como es habitual en Bentley, el cliente puede elegir entre una gran variedad de cueros, maderas y molduras decorativas para el interior.

El salpicadero sigue la línea general de todo el coche, actual pero clásico, con detalles tecnológicos pero con un ambiente muy Bentley, como el reloj horario central o los detalles de madera y metal.

La pantalla táctil situada en la consola central dispone de cientos de modos, funciones, integra un equipo de música que suena cómo los ángeles, un navegador de gran calidad y varias opciones multimedia.

Hay tres opciones de sistemas de audio — Bentley Standard Audio, Bentley Signature Audio y Naim for Bentley Premium Audio—, pero en todos los casos se maneja a través de una pantalla táctil de 8,0 pulgadas, tiene GPS y un disco duro de 30 GB.

Detrás el espacio está pensado para dos ocupantes, aunque hay tres plazas, el espacio es enorme, con espacio para las piernas, buena altura y un confort sin parangón. Desde la parte trasera se pueden controlar, mediante una pantalla táctil extraíble desde la climatización de la parte trasera a los asientos calefactables traseros, pero también el volumen de la música e incluso saber a la velocidad a la que rueda el Bentayga.

El volumen del maletero es de 430 litros hasta la cortinilla, mucho mayor si aprovechamos hasta el techo o plegando los asientos traseros.

Las opciones de personalización del Bentley Bentayga son casi infinitas, colores de carrocería, acabados interiores, accesorios,.. los precios van acorde con el precio del coche.

Valoración Final
Un coche cuyo precio parte de 241.000 no es para todo el mundo, un servidor no se lo podría comprar, pero hay que reconocer que en pocos coches me he sentido tan cómodo, a la par de admirado, durante el test múltiples personas nos han seguido con la vista, otros han preguntado, y algunos nos han pedido hacerse una foto como si de un monumento único se tratara, pero todos coincidían en que es un coche espectacular para personas afortunadas. Su motor de 12 cilindros, sus enormes llantas de 22 pulgadas, su prominente morro, el Bentley Bentayga es un coche que va a marcar una época cómo lo hizo en su momento la llegada del Porsche Cayenne.